El centro de día de nuestra ciudad aprovecha las instalaciones locales para brindar jornadas recreativas inolvidables a sus alumnos, consolidando un espacio de inclusión y esparcimiento único.

El director de la institución, Marcos Barzola, dialogó con el personal de la Dirección de Prensa y Comunicación, compartiendo detalles sobre la experiencia. Explicó que esta institución cumple su quinto año consecutivo participando activamente de la propuesta veraniega, asistiendo lunes y miércoles con un grupo aproximado de veinte personas con discapacidad junto a todo su equipo técnico para brindar apoyo continuo tanto dentro como fuera de la pileta.

Para los concurrentes, esta época representa uno de los momentos más lindos del calendario anual. Disfrutan enormemente del agua y de cada propuesta organizada en el predio, convirtiendo la temporada estival en una etapa sumamente especial para ellos.

Asimismo, el balneario funciona como punto de encuentro para compartir actividades y experiencias con otras entidades dedicadas a la temática, como el CET Ailén y el Centro de Día La Esperanza de San Luis. Esta interacción fomenta la integración social y el intercambio entre pares de distintas localidades.

El cronograma diario incluye propuestas recreativas durante toda la mañana, culminando con un almuerzo conjunto antes de que los transportes regresen a los participantes a sus hogares. La infraestructura resulta perfecta para estas instituciones educativas, garantizando seguridad y diversión.
