Villa de la Quebrada

Ubicada en el departamento Belgrano, de la provincia de San Luis, Argentina. Se ubica 21, 2 km de la ciudad de La Punta, al pie del Cerro Tinaja. Se accede a través de la Ruta Nacional n°146 o por Ruta Provincial n°3, (autopista 25 de Mayo)

Es reconocida por su celebración anual del Santo de la Quebrada. Tiene una de las obras de arte en mármol de Carrara (Italia) más importante de Sudamérica, con 62 esculturas en 14 grupos que representan las estaciones del Vía Crucis de Jesús. Las estatuas a escala muy próxima la medida natural de los personajes, fue esculpida en Pietrasanta por Nicolás Arrighini, en 1949-51 y emplazadas en un cerro en 1952. Es posible practicar turismo de aventura por la Sierra de San Luis. 

Camping Los Aromitos
El Camping Los Aromitos destaca por su entorno natural, ideal para combatir las altas temperaturas del verano y disfrutar de un espacio pensado para el descanso, la recreación y el encuentro familiar. Sus instalaciones lo convierten en una alternativa atractiva para pasar el día, realizar actividades al aire libre y disfrutar del contacto directo con la naturaleza. Este espacio se suma a la variada oferta turística de Villa de la Quebrada, un destino reconocido por su fuerte identidad cultural y religiosa, que cada año recibe a miles de visitantes, especialmente durante las festividades y celebraciones tradicionales.
La festividad en honor al Cristo de la Quebrada es más que un evento; es una profunda manifestación de fe que atrae cada año a una multitud de seguidores y curiosos. Se respira un ambiente de devoción que une a la comunidad y a quienes vienen de diferentes rincones a vivir este momento especial. La gente se reúne, comparte y celebra la tradición, reafirmando así el valor de la cultura local.

Este imponente cerro, también conocido por la vecindad como ‘Cerro Bravo’, alcanza los 2140 metros sobre el nivel del mar, situado a tres kilómetros de Villa de la Quebrada, al oeste de El Gigantillo y al noroeste del Cerro Guanaco. Posee abundante vegetación, que se va haciendo menos visible a medida que se avanza en altura. El monte serrano trepa desde los 700 metros, en la planicie, hasta los 1300 metros de altura aproximadamente.

 

 Este establecimiento, gestionado por el municipio, no es simplemente un lugar para pernoctar; representa un proyecto de recuperación y un pilar para el turismo local, especialmente para los miles de visitantes que llegan atraídos por la fe y la tradición del Santo Cristo de la Quebrada.